EL
VIRUS Y SUS SÍNTOMAS
La gripe aviar está causada por cepas A
del virus de la gripe. Pertenecen a la familia Orthomyxoviridae y están
divididos en subtipos de acuerdo con la presencia de las proteínas de
membrana hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N).
La infección causa un amplio espectro de
síntomas en las aves que van desde una enfermedad leve que se manifiesta
algunas veces únicamente como plumas erizadas o disminución en la producción
de huevos, hasta una enfermedad fatal altamente contagiosa y rápida conocida
como "gripe aviar altamente patogénica".
Esta forma se caracteriza por comienzo
súbito, enfermedad grave y evolución fulminante, con una mortalidad muy
cercana al 100%. Las aves pueden morir el mismo día en que aparecen los
síntomas.
Si bien es cierto que todas las aves son
susceptibles de contraer la enfermedad, ciertas especies, como los patos
salvajes, parecen ser más resistentes a la infección. Por el contrario, las
aves de corral domésticas, sobre todo los pollos y los pavos, parecen ser
mucho más vulnerables a la enfermedad.
Los síntomas de la gripe aviar en humanos
varían desde síntomas parecidos a la gripe típica (fiebre, tos, dolor de
garganta y dolores musculares) hasta infecciones oculares, neumonía,
dificultad respiratoria aguda y otras complicaciones graves que pueden
suponer una amenaza para la vida.
En la gran mayoría de los casos el virus de
la Influenza Aviar no afecta a personas. No obstante, se han producido casos
en humanos cuando ciertos subtipos de HPAI de aves infectadas entraron en
contacto directo con personas que tenían un contacto estrecho con aves. Es
importante señalar que el consumo de carne cocinada de aves no representa
ningún tipo de riesgo para la salud humana.
LA RESISTENCIA DEL VIRUS
Hay que tener en cuenta que se trata de un
virus que sobrevive en las siguientes situaciones:
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Puede sobrevivir al menos tres meses,
a temperaturas frías, en estercoleros contaminados. |
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En el agua, el virus puede sobrevivir
hasta 4 días a 22º C y más de 30 días a 0ºC. |
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Para las formas altamente
patogénicas, los estudios han mostrado que un simple gramo de
estiércol contaminado puede contener suficientes virus para infectar
a un millón de aves. |
Por el contrario, el calor (56º C durante 3
horas o 60º C durante 30 minutos) y los desinfectantes comunes, como la
formalina y los compuestos yodados, causan la muerte del virus. |