MEDIDAS ESTRATÉGICAS RECOMENDADAS POR LA OMS
La presencia de alguno de los signos
siguientes en las explotaciones avícolas debe ser objeto de sospecha y
comunicarse lo antes posible a la Unidad Veterinaria Local (UVL) más
cercana. Los objetivos de las medidas estratégicas se corresponden con
las oportunidades principales de intervención y con las fases
consideradas:
A) Fase de prepandemia
1. Reducir las oportunidades de infección
humana
El riesgo de que aparezca un virus pandémico
dependerá de las oportunidades de exposición e infección humana. Esas
ocasiones persistirán mientras el virus H5N1 siga circulando entre los
animales. El control de la enfermedad en los animales es la principal opción
para reducir las oportunidades de infección del hombre, y por tanto para
reducir el riesgo de aparición de un virus pandémico. Una segunda opción es
la prevención de los comportamientos que llevan a las personas a exponerse
al virus.
Las recomendaciones técnicas de la FAO y el
OIE describen medidas de control específicas y explican la manera de
aplicarlas. La urgencia de la estrategia mundial, elaborada en colaboración
con la OMS, se debe a los riesgos para la salud humana - en particular los
asociados a una pandemia - que plantea la continua circulación del virus en
los animales. La estrategia adopta un enfoque progresivo, con distintas
opciones de control presentadas en función de los distintos perfiles de la
enfermedad, incluidos factores tales como la densidad de las aves, los
sistemas de explotación agrícola, y el hecho de que las infecciones hayan
tenido lugar en granjas comerciales o en pequeñas propiedades agrícolas
rurales.
Se proponen medidas claras y factibles para
los diferentes países y situaciones dentro de los países.
Se recomienda la vacunación como una medida
de control apropiada en algunas situaciones epidemiológicas, pero no en
todas. Otras medidas expuestas en la estrategia son una estricta
bioseguridad en las granjas comerciales, el recurso a la compartimentación y
la zonificación, el control de los movimientos de los animales y productos,
y la reestructuración de la industria agrícola en algunos países.
En julio de 2005 los países miembros del OIE
aprobaron nuevas normas, reconocidas por la Organización Internacional del
Comercio, para la gripe aviar. Destinadas a mejorar la seguridad del
comercio internacional de aves de corral y productos avícolas, las nuevas
normas abarcan los métodos de vigilancia, la notificación internacional
obligatoria de las cepas de alta y baja patogenicidad del virus de la gripe
aviar, el uso de la vacunación y la inocuidad de los productos avícolas.
La OMS designará personal dedicado
especialmente a mejorar el actual intercambio de información entre los
sectores agrícola y sanitario a nivel internacional. Una mayor colaboración
entre los dos sectores redundará en beneficio de tres objetivos
fundamentales como son los de localizar con precisión las zonas de
actividad de la enfermedad en los animales, en las que debería
intensificarse la vigilancia de los casos humanos; velar por que las medidas
de control de la enfermedad en los animales sean compatibles con la
reducción del riesgo de exposición humana; y garantizar que el asesoramiento
prestado a las comunidades rurales acerca de las medidas de protección
refleje la evolución de la enfermedad en los animales.
La OMS tomará medidas conjuntas con la FAO y
el OIE para comprender mejor la evolución de los virus H5N1 en Asia.
La OMS subrayará la necesidad de controlar la
enfermedad en las zonas rurales. Por otra parte, es imprescindible que las
medidas de control de la enfermedad en las explotaciones rurales se
acompañen de actividades de comunicación de los riesgos a los granjeros y
sus familias.
2. Reforzar el sistema de alerta anticipada
La OMS aportará la formación, los reactivos
diagnósticos y el apoyo administrativo requeridos para la verificación
externa con que se pretende acelerar la detección de casos y hacerla más
fiable.
La OMS velará por que cuando se detecten
nuevos brotes de la cepa H5N1 hiperpatógena en las aves de corral se
emprenda paralelamente una búsqueda activa de casos humanos.
Se están elaborando con carácter urgente
directrices para la investigación de los brotes, específicas para el H5N1 y
para la situación epidemiológica de cada país.
Es necesario reunir datos clínicos sobre los
casos humanos y compararlos a fin de elucidar los modos de transmisión,
identificar los grupos vulnerables y mejorar los tratamientos. La
identificación de los grupos de riesgo encamina las medidas preventivas y
las primeras intervenciones.
Es necesario reforzar las actividades diarias
de la OMS a fin de garantizar la recogida y verificación continuas de la
información epidemiológica y virológica indispensable para evaluar los
riesgos.
B) Fase de aparición de un virus pandémico
3. Contener o retrasar la propagación en su
origen
La OMS establecerá una reserva internacional
de antivirales para responder rápidamente cuando se declare la pandemia.
La OMS ideará y ensayará mecanismos de
suministro de antivirales en colaboración con las autoridades sanitarias y
la industria nacionales.
Se establecerá un programa de vigilancia para
la realización de pruebas de sensibilidad a los antivirales. La aparición de
farmacorresistencia pondría en peligro la eficacia de las reservas
nacionales de antivirales establecidas para uso interno.
C) Fase de pandemia declarada y propagación
internacional
4. Reducir la morbilidad, la mortalidad y los
trastornos sociales
Las vacunas y los antivirales constituyen las
dos intervenciones médicas más importantes para reducir la morbilidad y la
mortalidad durante una pandemia.
Se considera en general que las vacunas son
la primera línea de defensa, pero como al principio de la pandemia su
suministro será insuficiente, cualquiera que sea el país, los antivirales
tendrán un papel decisivo
en las primeras fases.
Muchas de las características de la pandemia
que determinarán la selección de las medidas de respuesta sólo se
manifestarán una vez que el nuevo virus haya surgido y empezado a causar un
elevado número de casos. La OMS, con la ayuda de redes virtuales de
expertos, vigilará la evolución del comportamiento epidemiológico y clínico
del nuevo virus en tiempo real.
Las autoridades seleccionaran las medidas más
adaptadas al comportamiento del virus, y más idóneas por tanto para reducir
el número de casos y ralentizar la propagación geográfica.
Otras medidas son:
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Usar los antivirales para proteger a
los grupos prioritarios. |
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Aumentar el suministro de vacunas. |
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Garantizar un acceso equitativo a las
vacunas. |
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Comunicar los riesgos al público. |
Tan pronto como se declare la pandemia, las
autoridades sanitarias deberán poner en marcha un procedimiento para
informar continuamente de los riesgos al público.
5. Realizar investigaciones para orientar las
medidas de respuesta.
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Evaluar las características
epidemiológicas de la pandemia
emergente |
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Vigilar la eficacia de las
intervenciones sanitarias |
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Evaluar las repercusiones sanitarias
y económicas |
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