IMPACTOS Y ADAPTACIÓN
Los cambios del clima y, particularmente,
los aumentos de temperatura, han afectado ya a toda una diversidad de
sistemas físicos y biológicos en muchas partes del mundo. Los cambios
previsibles del clima, especialmente los aumentos de los valores
climáticos extremos y del nivel del mar, podrían tener consecuencias muy
adversas sobre los sistemas ecológicos, el agua, la seguridad de los
alimentos y la salud humana.
La vulnerabilidad de las sociedades humanas y
de los sistemas naturales ante los extremos del clima se pone de manifiesto
en los daños, dificultades y defunciones causados por fenómenos tales como
sequías, crecidas, olas de calor, avalanchas o tormentas de viento. El
impacto de este tipo de fenómenos recae, desproporcionadamente, sobre los
países en desarrollo y sobre la población pobre.
En el caso de Europa, las zonas de Europa
meridional y del Ártico son más vulnerables que otras zonas. En la parte Sur
y en la cuenca mediterránea disminuirá la disponibilidad de agua, aumentarán
las sequías, olas de calor y otros fenómenos extremos.
En las zonas costeras aumentará el riesgo de
inundaciones, y la pérdida de humedales con implicaciones importantes para
los asentamientos humanos, la industria, el turismo, la agricultura y los
hábitats naturales de las costas. Habrá algunos efectos positivos en la
agricultura en Europa del Norte; sin embargo, disminuirá la productividad en
Europa meridional y oriental. Habrá un desplazamiento de las zonas bióticas
hacia mayores alturas y hacia el Norte. Las temperaturas más elevadas y las
olas de calor pueden cambiar los destinos tradicionales del turismo de
verano y unas condiciones de nieve menos fiables pueden tener impactos
negativos en el turismo de invierno.
 |